Unifamiliar Buena Esperanza | Cádiz
La propuesta plantea disponer un vivienda unifamiliar que se articula a través de un amplio porche delantero, configurando una secuencia espacial concatenada (porche–patio–vestíbulo) que ordena el recorrido de entrada y gradúa la transición entre el espacio exterior y el interior doméstico.
La planta baja se organiza en dos ámbitos diferenciados. Por un lado, la zona de días se dispone a lo largo de todo el frente orientado al jardín, relacionando directamente el interior y exterior, tenemos una cocina con una amplia isla central y en su lado opuesto, la chimenea toma protagonismo. Entre ambas zonas encontramos el comedor. Por el otro, la zona de noche, compuesta por tres dormitorios en suite situados en la fachada que da a la calle, y un dormitorio de servicio ubicado en la fachada lateral.
Entre ambas zonas se encuentra el patio central (construido como núcleo vertebrador) y el vestíbulo principal, donde la escalera, desarrollada a triple altura, adquiere un papel protagonista dentro de la secuencia espacial.
En la planta primera se ubica el dormitorio principal, al que se accede desde un vestíbulo, configurado como un espacio abierto. Desde aquí se establecen visuales en diagonal hacia el salón y el exterior, a través de un ventanal longitudinal que recorre todo el distribuidor. En el lateral opuesto al dormitorio principal se dispone una zona de trabajo, nuevamente orientada hacia el patio.
El porche, a doble altura y entoldado, está diseñado para permitir la entrada de radiación solar al salón en invierno y su protección en verano mediante sistemas de sombra, haciendo que el salón funcione como captador solar pasivo y mejore el comportamiento térmico de la vivienda.
El patio actúa como regulador bioclimático, favoreciendo la ventilación natural cruzada en todas las estancias y mejorando la calidad del aire y el rendimiento térmico. La escalera que culmina en el castillete funciona como chimenea natural, impulsando la ventilación vertical, y este punto se consolida como mirador con vistas al pinar.
En el acceso lateral se sitúa una ducha exterior abierta pero cubierta, a doble altura y con vistas diagonales al cielo y al patio. En el sótano, el gimnasio se ilumina y ventila mediante un patio inglés, con el garaje en el extremo opuesto.
La piscina se proyecta como un gran rectángulo con amplia zona de barbacoa y barra en isla. Exteriormente, la vivienda muestra una imagen más abstracta y de volúmenes nítidos hacia la calle, y más doméstica hacia el jardín y fachadas laterales. Constructivamente, cuenta con una envolvente de baja transmitancia mediante aislamiento térmico exterior, cubierta invertida y vidrios bajo emisivos; junto con un sistema de ventilación con recuperación de calor, logra una demanda energética casi nula.







































