Colegio Las Esclavas | Jerez de la Frontera, Cádiz
La dirección del centro precisaba la optimización del escaso espacio existente en el colegio, proponiendo la posibilidad de diseñar un salón con capacidad de convertirse en salón de actos y al mismo tiempo gimnasio para los alumnos de primaria. Para ello se recurre a la madera como material noble que permite la práctica deportiva.. Junto a la solución de un techo acústico para evitar la reverberación se recurre a la continuidad espacial y homogeneidad de los materiales y colores empleados, para conseguir un espacio neutro y acogedor a la vez.

Optimizando el espacio
En la recepción ante las reducidas dimensiones se trataba de conseguir un espacio más diáfano e iluminado, a la vez que una reorganización que mejorara la funcionalidad. La utilización de cerramientos de vidrio y el diseño de un mostrador abierto consiguen esta premisa, utilizando el vinilo para personalizar e independizar las estancias.

















